Cada 4 de febrero, el Día Mundial contra el Cáncer nos invita a reflexionar sobre una enfermedad que puede afectar a cualquier persona, en cualquiera de sus múltiples formas. Existen más de 200 tipos distintos de cáncer, con causas, factores de riesgo y abordajes muy diversos. Sin embargo, la ciencia ha identificado que algunos de ellos comparten factores comunes que influyen en su desarrollo y evolución, entre ellos, la obesidad.
La obesidad es una enfermedad crónica, compleja y multifactorial, y no una cuestión estética ni de falta de voluntad. Hoy sabemos que vivir con obesidad puede aumentar el riesgo de desarrollar determinados tipos de cáncer, lo que hace imprescindible abordar esta realidad desde la información, la prevención y el acompañamiento, nunca desde el juicio.
¿Qué tipos de cáncer se han relacionado con la obesidad?
La evidencia científica ha demostrado una relación entre la obesidad y un mayor riesgo de desarrollar varios tipos de cáncer, entre ellos:
- Cáncer de mama (especialmente tras la menopausia)
- Cáncer de colon y recto
- Cáncer de endometrio
- Cáncer de esófago
- Cáncer de páncreas
- Cáncer de hígado
- Cáncer de riñón
- Cáncer de ovario
Esta relación no implica causalidad directa ni determina que una persona vaya a desarrollar la enfermedad, pero sí señala un factor de riesgo modificable que debe ser tenido en cuenta en las estrategias de salud pública.
¿Por qué existe esta relación?
La obesidad puede influir en el desarrollo del cáncer a través de distintos mecanismos biológicos, como:
- Procesos de inflamación crónica de bajo grado
- Alteraciones hormonales
- Resistencia a la insulina
- Cambios en el metabolismo
Estos factores pueden favorecer un entorno biológico que aumente el riesgo de aparición de determinados tumores.
Información sí, estigmatización no
Desde ANPO queremos insistir en un mensaje clave: hablar de obesidad y cáncer no debe servir para culpabilizar a las personas, sino para promover una atención sanitaria adecuada, acceso a tratamientos, prevención basada en la evidencia y políticas de salud inclusivas.
Las personas que viven con obesidad merecen ser escuchadas, acompañadas y tratadas con respeto, también en el ámbito oncológico.
En este Día Mundial contra el Cáncer, recordamos la importancia de una mirada integral de la salud, donde la obesidad sea reconocida como la enfermedad crónica que es, y donde la prevención y el cuidado se construyan desde la empatía y el conocimiento.
