ANPO lleva la voz de las personas que viven con obesidad a la Comisión de Sanidad de la Asamblea de Madrid
Ayer tuvo lugar una sesión relevante en la Comisión de Sanidad de la Asamblea de Madrid, en la que ANPO —Asociación Nacional de Personas que Viven con Obesidad— participó a través de la intervención de su presidente, Federico Luis Moya.
La comparecencia supuso un espacio fundamental para trasladar a los responsables políticos la realidad social, sanitaria y humana que rodea a la obesidad, una enfermedad crónica que afecta a millones de personas en España y que continúa enfrentándose a importantes barreras estructurales y sociales.
La obesidad como enfermedad crónica: más allá de los prejuicios
Durante su intervención, el presidente de ANPO recordó que la obesidad es una enfermedad crónica, compleja y multifactorial, reconocida por la comunidad científica internacional. Sin embargo, señaló que todavía persisten enfoques reduccionistas que la vinculan exclusivamente a decisiones individuales o hábitos de vida, ignorando factores biológicos, genéticos, metabólicos, ambientales y sociales.
Esta simplificación no solo es científicamente incorrecta, sino que contribuye al estigma que sufren las personas que viven con obesidad, tanto en el ámbito social como, en ocasiones, dentro del propio sistema sanitario.
Necesidad de un abordaje integral y equitativo
Federico Luis Moya insistió en la urgencia de garantizar:
- Protocolos homogéneos de actuación en atención primaria y especializada.
- Acceso equitativo a tratamientos basados en la evidencia científica.
- Equipos multidisciplinares que incluyan profesionales de medicina, enfermería, nutrición, psicología y otras especialidades.
- Estrategias de prevención que no culpabilicen, sino que acompañen.
Asimismo, subrayó la importancia de incluir la perspectiva del paciente en la elaboración de políticas públicas, ya que nadie mejor que quienes viven la enfermedad para identificar las barreras reales del sistema.
Combatir el estigma: una prioridad sanitaria
Uno de los ejes centrales de la intervención fue la lucha contra el estigma. La discriminación por peso tiene consecuencias directas en la salud física y mental, retrasa la búsqueda de atención médica y deteriora la calidad asistencial.
ANPO defendió la necesidad de impulsar campañas de sensibilización, formación específica para profesionales sanitarios y marcos normativos que promuevan un trato respetuoso y libre de prejuicios.
Un compromiso que continúa
La intervención en la Comisión de Sanidad representa un paso más en el compromiso de ANPO por situar la obesidad en la agenda sanitaria desde un enfoque científico, humano y basado en derechos.
Desde la asociación agradecemos la oportunidad de participar en este espacio institucional y reiteramos nuestra disposición a colaborar con las administraciones públicas para avanzar hacia un modelo de atención integral, equitativo y centrado en la persona.
Porque la obesidad es una cuestión de salud.
Y las personas que viven con obesidad merecen respuestas, recursos y respeto.

