La salud no es una moda estética: Responsabilidad en la prescripción de fármacos GLP-1 en adolescentes
En los últimos días, diversos medios de comunicación han sacado a la luz una práctica preocupante: la prescripción de medicamentos inyectables del grupo de los agonistas del receptor GLP-1 a adolescentes con fines meramente estéticos, en casos donde no existe un diagnóstico de obesidad ni un Índice de Masa Corporal (IMC) que justifique dicho tratamiento.
Desde la Asociación Nacional de Personas que viven con Obesidad (ANPO), queremos manifestar nuestra profunda inquietud y firme posicionamiento ante esta situación.
Los fármacos GLP-1 constituyen una herramienta terapéutica de nueva generación. Representan un avance científico determinante para el abordaje de la obesidad como enfermedad crónica, pero bajo ningún concepto son productos inocuos ni exentos de riesgos. No son la solución fácil ni rápida para perder unos kilos por presión social o motivos cosméticos.
Un llamamiento a la ética médica y a la responsabilidad social
Consideramos inaceptable que ciertos profesionales de la salud prescriban estos tratamientos sin la indicación clínica correspondiente. La medicina debe guiarse rigurosamente por el principio de prudencia y la evidencia médica, nunca por tendencias o exigencias estéticas. Utilizar fármacos de prescripción médica fuera de sus supuestos indicados en la población adolescente trivializa una patología compleja como la obesidad y expone a personas jóvenes a efectos secundarios y riesgos innecesarios.
Instamos a la sociedad en general a abandonar la idea errónea de que existen fármacos «mágicos» sin contraindicaciones. Ningún inyectable o fármaco endocrino debe administrarse sin un diagnóstico riguroso, una evaluación individualizada y un seguimiento estrecho por parte de un equipo profesional cualificado.
Desde ANPO, defendemos el acceso ético y equitativo a la salud, el rigor científico en los tratamientos y la protección del bienestar físico y psicológico de nuestras y nuestros jóvenes.